12.2.14


Buenos y lluviosos días, después de tanto tiempo sin aparecer por aquí vengo a hacer publicidad de uno de mis otros blogs, donde escribo sobre mi.

http://thisisastoryaboutyou.blogspot.com.es/

De paso vengo a hablar de esta historia y de también las otras que tengo en mis otros blogs. Se que hay gente que sigue queriendo leerlas y saber que pasa pero ahora mismo... me encuentro en un parón indefinido por falta de inspiración. Llevo ya un tiempo isa y espero que se me pase, porque no pienso dejar las historias sin terminar, entiendo a las que las leen como se sienten al  saber que lo que están leyendo no tendrá final porque me he visto en esa situación y se que no es agradable. Prometo terminarlas, no se cuando, pero no se quedarán a medias. Y ante todo siento haceros esto, pero ahora mismo no estoy pasando por un buen momento y eso influye, aunque quien sabe, tal vez me devuelva la inspiración, dicen que de las malas experiencias se aprende, ¿no?

Prometo volver y seguir, es una promesa que pienso cumplir.

Muchos besos mis amores <3<3<3

29.7.13

Capítulo 27


          "Only know you love her when you let her go. And you let her go." - "Let her go" - Passenger




A la mañana siguiente, ellos ya no estaban. Fue como si no hubieran estado en ningún momento allí, como si nada de lo que pasó hubiera sucedido. Y ese pensamiento hizo que se me encogiera el corazón.

10 de febrero.

-¿Que te parece este acorde? - Nick movió los dedos por su guitarra y me mostró lo que decía. Pero no era lo que buscaba.
-Mmmm... No me convence. -Me miró y dejó la guitarra a un lado.
-¿Que es exactamente lo que buscas Ali?
-Si lo supiera, no lo estaría buscando...
-Te cuesta volver a lo de antes.
-Todo es volver a adaptarse. Será como siempre.
-No creo que nada vuelva a ser como siempre. -Dijo esto mirándome a los ojos. ¿Seguíamos hablando de lo mismo? Me removí incómoda y miré mi guitarra intentando cambiar de tema.
-¿Seguimos? -Le oí suspirar y volver a coger su guitarra.
-Está bien.

Después de su marcha me había enfrascado totalmente en escribir. Escribir, escribir y más escribir. Nada que me convenciera, pero al menos estaba ocupada y no pensaba. Había decidido hacer como que no hubieran estado allí. Esa había sido la sensación que me dejaron al marcharse, y así sería. 

Nick me había estado ayudando, y poco a poco iba volviendo a la rutina de antes. Aunque la inspiración... No era lo mismo sin él. Escribía, pero las letras no me convencían, al igual que la música y todo lo que componía. Comenzaba a bloquearme, y eso no era bueno.

-Deberías dejarlo por hoy, llevas muchas horas aqui metida. Descansa y mañana vuelves al trabajo.
-No debería... Tengo mucho atrasado.
-Estás atascada y por mucho que quieras avanzar, solo lo harás peor. Y lo sabes. -Tenía razón. Asi que respiré hondo y dejé las cosas donde estaban. Ya volvería mas tarde cuando Nick se fuera.
-Gracias por ayudarme.
-No tienes que dármelas. Lo hago con gusto. -Se acercó y me dió un beso en la cabeza. Cerré los ojos por un instante eimaginé  que era él. Pero no, no era él. Y nunca iba a serlo. -Te invito a cenar, venga.
-No, prefiero quedarme en casa, mañana me levantaré temprano y tal vez vaya hasta el estudio.
-Es temprano, puedes permitirte todavia salir de casa.
-Mañana si tal, hoy no me apetece.



         POV DANNY

-¡Lagarto contra tonto va! -Dougie se tiró sobre Danny y este cayó al sofá.
-Doug, hostia, ¿que haces? - este se levantó malhunorado como pudo de debajo del rubio y se colocó la camiseta blanca que llevaba.
-Animarte.
-¿Y esa es tu forma?
-Pues... Si. Siempre te animas cuando me tiro encima de ti y quiero intimar. -El rubio levantó las cejas insinuantemente, pero Danny no le hizo caso, no estaba de humor ni para Pones.
-Dejalo, Dougie. No me apetece.
-Está bien. -A Dougie le partía el alma ver que su amigo no estaba bien, y tambien se la partía saber que su amiga Ali tampoco lo estaba por la misma razón. Para él, eran dos cabezotas que estaban pasándolo mal sin necesidad. -Pero si quieres animarte... Sabes que estoy aqui.
-Lo se enano, y lo agradezco. -Una sonrisa triste asomó a los labios del pecoso. Ultimamente esas eran las únicas sonrisas que sus labios esbozaban. Y si la cosa seguía así serían las únicas en el futuro que esbozaría.
-Dan... No puedes seguir huyendo del problema, la respuesta no es la huída.

El pecoso sabía que eso era cierto, pero no era capaz de hacerlo. Se sentía decepcionado consigo mismo por haberle echo daño a Ali, al igual que confuso por no saber la causa. 
Ahora que todo parecía haber acabado definitivamente, se daba cuenta de lo hondo que esa chica le había calado. Le había devuelto la sonrisa, el verdadero amor por la música. Y las ganas de hacer feliz a otra persona por encima de todo.
Pero Danny se negaba a ver esto. Y lo que él no sabía es que también en la chica había despertado eso y que ella tampoco lo veía.







Vale, me estoy volviendo una sentimental de cuidado xD
Es corto, lo se... Pero quería subir hoy para que veais que no hago como las otras veces que prometía que iba a subir... Y nada. Esta semana subiré otro como mínimo. 
Espero que os guste, a mi me ha gustado y todo, a pesar de lo corto que es. Comentad, puntuad, porfi. 
Y gracias a todos por leer. <3<3<3


27.7.13

Capítulo 26


"I belong with you, you belong with me." - Ho hey - The Lumineers


-Ali, esto no puede seguir así.
-No se de que hablas.
-Ali, llevas así tres días, no puedes ignorarlo eternamente.
-Mira como lo hago. - Me di la vuelta y le di la espalda a Tom, que intentaba hablar conmigo sobre el tema por enésima vez. 

La cosa seguía igual. No hablaba de él, ni hablaba con él. Si aparecía por allí hacía que no estaba en casa, y si venía con los demás (que solo ocurrió una vez) no lo miraba y si me hablaba lo ignoraba. No iba a seguir dejando que me hiciera más daño, ya bastante me había hecho. Todos habían intentado hablar conmigo en más de una ocasión, incluso Harry había venido unas tres veces a hablar conmigo sobre el tema. Pero respecto a ese tema, estaba sorda y no quería escuchar nada. Era mi decisión y debían respetarla.

-Ali, dentro de un rato van a venir todos, y no puedes pretender ignorarlo como si no existiera, como hiciste el otro dia, simplemente no puedes.
-Tom, no quiero saber nada de él, asi que no insistas.
-Pero por qué?
-No quiero hablar del tema, asi que déjalo ya.
-Mira que eres cabezota...
-Dime algo que no sepa.
-Creo que es cierto lo que él dice de que lo haces complicado...
-Yo no hago nada complicado porque no hay nada que complicar.
-¿Ves?
-Vete anda, quiero estar sola. -Dije empujándolo hacia la puerta.
-Una hora, estaremos aqui. -Dijo antes de que le cerrara la puerta en las narices.

Suspiré aliviada por fin y mi mente comenzó a pensar en excusas para no tener que recibirlos a todos en casa. Podía hacer que no estaba. O salir directamente haciendo que se me había olvidado que venían.
No me dio tiempo a llevar a cabo ninguna de las dos, porque diez minutos despues tocaban al timbre. Abrí la puerta deseando que no fueran ellos, pero por supuesto, lo eran.

-Hola, hola, hola, hola. -Dijo Dougie antes de darme un abracillo de los suyos y entrar a mi casa como si fuera la suya.
-Hola Ali. -Harry me dio uno de sus abrazos con los que puede llegar a romperte los huesos.
-Hola Alicia. -Tom y su hoyuelo. En cuanto vi quien era el siguiente entre detras de los otros tres a la casa para no tener que oir su saludo.
-Hol...

Entramos al salón y todos se acomodaron en los sillones.

-¿Os cansasteis ya de estar en casa?
-Nos vamos. -Dijo Tom.
-¿Acabáis de llegar y ya os vais?
-No... Nos vamos de aqui Ali. Volvemos Londres. -Mi cabeza no era capaz de procesar esa información.
-Pero volveis, no?
-Me temo que no... Nos vamos definitivamente. -Miré a Dougie buscando algun rastro de broma, pero tenía la cabeza gacha y una expresión triste en el rostro. No los volvería a ver... Ni siquiera a él.

No podían hacerme esto. 

-¿Cuando? - dije como pude.
-Mañana por la mañana. -"En unas horas se irán Ali, y para ellos será como si no hubieras existido."
-Bueno... Entonces será mejor que nos vayamos despidiendo, que seguro que mañana tendreis mucho ajetreo. 
-Ali... ¿Estás segura? -Habló Danny por primera vez. Me levanté ignorandolo y miré a los otros tres.
-Bueno... ¿Quien empieza? -Se miraron los unos a los otros con duda, y fue Dougie el primero en levantarse y venir a darme un gran abrazo.
-Te echaré de menos bicha.
-Y yo a ti bicho. Muchísimo. 
-Te acosaré por Whatsapp.
-No esperaba menos de ti. - Me dio un beso en la mejilla acompañado de otro abrazo y se alejó de mi. 
-Ven aqui, atontada. -Harry me envolvió en un abrazo muy fuerte del que casi no salgo por quedarme sin oxígeno. -Toma muchos petitsuise, que todavia no estas a la altura. -se rió desde arriba.
-Y tu deja de comer ladrillos, que un dia te caes al Támesis y nadie te podrá ayudar porque no podrán contigo. -Echó una carcajada y me revolvió el pelo antes de alejarse y dejarle el turno a Tom.
-Alicia...-Me achuchó moviendose hacia los lados y me dio un beso en la cabeza, mostrándome su hoyuelo.
-Tom. ¿Que voy a hacer yo ahora sin ti?
-Vivir, pequeña, vivir. -Tom siempre conseguía sacarme una sonrisa.
-Supongo que si.

Y le llegó el turno al que quedaba. Lo miré a la cara por primera vez en días. Ya no llevaba esa sonrisa anclada en la cara. Suspiré y extendí el brazo para darle la mano.

-Buen viaje. -Miró de mi mano a mi cara varias veces, hasta que vacilante me dio la suya. Y esas fueron las últimas palabras que le dije.








Y fin.
Que noo, era broma. Todavia queda para rato. Pobre Danielo.
Bueno, espero que is haya gustado, siento no haber subido antes, pero casi ni toqué el ordenador. Ahora puedo desde el movil e intentaré subir cuando antes.
Comentad, puntuad... Y gracias por seguir leyendo, se agradece. <3<3<3

21.6.13

Capítulo 25

"Better run, out run my gun" - Pumped up kicks - Foster The People


POV DANNY

-¿Que has hecho Danny? -Preguntó Dougie en cuanto pisé la casa.
-¿Por que crees que he hecho algo?
-Porque acabo de ver como tu y Ali discutiais y ella entraba en casa llorando, por eso.
-Yo no he hecho nada, no se que ha pasado, estabamos bien y de repente... se esfumó.
-Danny... sueles hacer cosas que no debes de las que no te das cuenta luego...
-Esta vez es cierto, no he hecho nada.
-Eso espero, no quiero tener que matarte.
-No he hecho nada, ya te lo he dicho.
-Mañana hablaré con ella, y como no sea así... te arrepentirás de ser tan tonto. - dijo apuntándome con un dedo.
-Doug! -le recriminé.
-Solo te aviso... o no volverás a dormir tranquilo.
-Lo he pillado.
-Bien.
-Bien. - dije subiendo las escaleras para ir a mi cuarto, sin poder dejar de pensar en lo que le pasaba a Alice.

La había cagado de un momento a otro y ni siquiera me había dado cuenta de como ni por qué.
Me metí en cama sin poder dejar de darle vueltas a todos mis actos durante la cena, todo lo que había dicho... pero nada me venía a la mente como para que produjera ese comportamiento en Alice.
¿Aunque, y si ese comportamiento no había venido a causa de mi en concreto? ¿Y si se trataba de la presencia de alguien más?
En ese momento la verdad vino a mi mente: Sophie.
Tenía que ser por ella, todo cambió despues de que ella apareciera por alli.

-Cojonudo. - Dije para mi mismo poniendome la almohada en la cara.


POV ALICE                                                            

                                          
No tardé mucho en despertarme, debido al bamboleo de alguien cogiéndome en brazos y depositándome en la cama. Abrí los ojos y me encontré con la dulce mirada de Dougie, que cuando vio que estaba despierta me sonrió con dulzura y me dio un beso en la frente.

-¿Como estás?
-Podría estar mejor.
-Ya lo veo...
-¿Lo sabes?
-Me ha dicho algo, por eso he decidido venir a ver como estabas. E hice bien, no podías dormir en el suelo Ali.
-Me da igual donde dormir, me da igual todo. -Dije cruzándome de brazos. En ocasiones podía llegar a ser testaruda hasta para la más soberana tontería.
-Mira que eres testaruda eh - dijo riendo.
-Lo que tu digas...
-Mejor te dejo descansar, para ver si así despejas la mente y recapacitas sobre eso de ignorar y enfadarte con Dan.
-Cuando los animales hablen.
-Eh, yo soy un lagarto y hablo.
-Lo tuyo no cuenta, lagarto. - dije echándole la lengua. Me dio un ultimo beso en la frente antes de taparme y salir por la puerta, antes de cerrarla y dejarme dormir profundamente.



A la mañana siguiente me despertó temprano la luz del sol entraba por la ventana pues me había olvidado de correr las cortinas. Solo sentía mi cabeza con ganas de explotar, por lo que a regañadientes me levanté y fui hasta el baño a coger una pastilla para que el maldito dolor desapareciera.
Aunque, había llegado a una conclusión: una pastilla para el dolor de cabeza no me iba a curar el corazón roto.






Bueno, de vuelta por fin. Espero seguir con esto y sin interrupciones. Es corto, pero supongo que subiré más o esta noche o mañana. ¡Espero que os guste! <3




31.7.12

Nueva historia!!

Tengo un nuevo blog con nueva historia, que alguien se pase por favooor. Acabaré el resto de las historias, lo prometo :)

15.6.12

Capítulo 24

"Everyday should be a new day, to make you smile and find a new way to falling in love" - Falling in love-McFly


-23 de Enero del 2011- 23:46h

Utilizada. Me sentía utilizada e inútil. Todo por intentar ayudarlo. Todo por querer ser la mejor amiga posible. Por volver a verlo sonreír en vez de llorar, como había echo tiempo atrás. Todo negando lo que sentía.

-Estúpido Jones. – murmuré caminando hacia la entrada de casa.

Busqué las llaves en el bolso. Cuando las encontré levanté la mirada & lo vi allí, sentado en las escaleras, mirando al suelo.

-¿Que coño haces aquí Daniel? – casi escupí. El levantó la mirada & me vio. Se levantó rápidamente & se acercó a mi. Di un paso atrás, lo que hizo que parara & me escrutara con sus azules ojos.

Tenía ganas de pegarle, ni siquiera sabía por que, pero quería hacerlo.

-Alice…

-No me llames así. Para ti soy Alicia.

-¿Pero que he hecho!?

-… - a eso no podía contestar. Solamente yo sabía que lo que únicamente él había echo había sido volverme loca, puede que sin ni siquiera saber que lo hacia. – ¡Existir Daniel, existir! – grité. Las lágrimas volvían a mis ojos & se deslizaban por mis mejillas. & él me miraba preocupado. Quería consolarme, quería decirme que todo iría bien, pero ni el sabía lo que iba mal. Él no sabía nada. Y yo solamente podía quedarme callada viendo como él me restregaba por las narices todo lo que hacía.

-Ali por favor… ¿que puedo hacer para que me perdones? Es que ni siquiera se lo que he hecho! - Dijo mientras daba un paso adelante. Levanté la mirada del suelo para clavarla en la suya, fulminándolo con ella.

-No quiero que vuelvas a mi casa a pedirme cosas que no me apetece decirte. – susurré.

-Que?

-No me vuelvas a pedir consejos sobre como sorprender a esa chica de la que estás “enamorado” – dije remarcando la palabra con mis manos. – No me interesa. y aunque no te des cuenta, cansa y jode mucho. No quiero saber más de eso. No quiero ser tu consejero personal Jones. Estoy harta de todas esas gilipolleces que me sonsacas para sorprender a dicha chica. No quiero saberlo! Así que tus preguntas te las metes por el culo, o vete a preguntarle a Tom, que su relación va viento en popa, en vez de preguntar a gente que hace tiempo que no la tiene. – Lo solté todo exagerando con las manos. Resoplé y pasé por su lado llorando con más fuerza para dirigirme a la puerta y hacerlo desaparecer de mi vista de una maldita vez. Pero no, el señorito tiene que seguir ahí, sin moverse. Me da igual si le dolieron mis palabras. Si quería que fuera clara, lo fui, eso era lo que sentía.

Me disponía a introducir la llave en la cerradura pero un brazo me lo impidió. Danny me hizo darme la vuelta y me abrazó. Dios, lo necesitaba tanto en ese momento. Parecía mentira que el único que sabía calmarme fuera el causante de mi intranquilidad en ese momento. Lo apreté contra mi y lloré, mientras él me acariciaba la espalda y susurraba contra mi cabeza.

-Todo irá bien, tranquila.

Lo empujé lejos de mi y me di la vuelta introduciendo rápidamente las llaves en la cerradura, para seguidamente abrir la puerta, entrar y cerrar detrás de mi. Me apoyé en la puerta cerrando los ojos y me dejé caer hasta el suelo, tirando el bolso al pie de las escaleras, seguidamente de los zapatos.

Sentí como él se acercaba a la puerta y se apoyaba en ella también, suspirando.

-Ali, por favor abre la puerta.

-Vuelve cuando dejes atrás todas tus batallitas, porque no estaré aquí para escucharlas. – murmuré a la puerta. Sabía que me estaba escuchando.

-Lo haces todo tan difícil…

-Que te jodan Daniel. - y acto seguido subí las escaleras corriendo mientras lloraba a mares.

-24 de Enero de 2011- 00:06h

Lo primero que hice al llegar a mi habitación fue quitarme ese colgante que llevaba y tirarlo contra la pared. Me sentía estúpida llevando algo que él me había dado, por muy bonito que fuera.

Me puse el pijama mientras las lágrimas recorrían mis mejillas lentamente. Y yo solamente las secaba de vez en cuando con la mano para dejar paso a otras nuevas. Las imágenes acuden sin descanso a mi cabeza, intentando volverme loca, y yo las recuerdo con todo lujo de detalles. La chica, él y un beso. Con esa simple frase puedo resumir que es lo que en este momento me hunde en la miseria.

No sabía cuando había ocurrido, pero esa simple imagen me quemaba la cabeza y me molestaba.

Cogí mi guitarra y me senté en el suelo delante de la chimenea previamente encendida, donde tantos momentos habíamos compartido, y para hundirme más decido tocar esa canción, la canción que tantas veces habíamos tocado allí, en el mismo lugar donde me encontraba yo ahora, en muchas de las noches donde nos lo contábamos todo.

Pero esta vez canto sin preocuparme de si desafino, sin preocuparme por si las lágrimas que recorren mis mejillas sin descanso vayan a parar a mi boca, saladas y frías. La toco una y otra vez, hasta que al final, antes de dejar la guitarra a un lado y apoyar la cabeza contra los pies de la cama y caer rendida de cansancio e impotencia, dejo salir una sonrisa a la vez que lágrimas, porque la canción al fin y al cabo algo de razón lleva, porque se parece a nuestra historia, o al menos, a la que yo quería creer.

“Wishin' I could be in California, I wanna tell ya when I call ya, I could've fallen in love, I wish I'd fallen in love.”





Bueeeno, aqui estoy, subo ahora porque tenía esto ya escrito y así me desahogo un rato.

Subiré proximamente y rescataré (esta vez si) mis historias, a ver si es de esta!

Besos amores, love you all <3

Miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis más sinceras disculpas

Vale, se que merezco muerte y destrucción... no tengo excusa looooooo siento.
Pero ahora si. La semana que viene acabo los examenes y acabaré el capítulo siguiente y subiré y me pondré a ello, lo prometo.


PD:Volveré, y será para quedarme! Muajajajajaja

12.2.12

Capítulo 23

"Abrázame bien, hoy serás mis ojos verdes diminutos" - "Donde Estabas" Ragdog





Hasta ese momento, había sido la peor pelea que había tenido con Danny. Y eso que me era imposible enfadarme con el.
Bueno, para todo hay una primera vez.
Llevábamos sin hablarnos unos... 18 días. Él por cabezota y yo... igual. Los chicos son los que se disculpan joder. Lo sabe todo el mundo.

Y así estaba, yo en casa, como los últimos 18 días, salvo cuando tenía que ir a trabajar, sin hacer nada, comiendo y viendo pelis. Pero no en plan depresión, sino en plan, "no quiero salir o me encontraré con los morros del cabezón ese" Y en cuanto pensaba eso me ponía a imitar aun mono en mitad del salón saltando y gritando. Pero eso no viene al caso. El caso es que "el cabezón de los morros" se presentó en mi casa 18 días después. Y yo, con mis pelos de otra galaxia y mi pijama hortera de ovejitas -si, era el ultimo pijama limpio que me quedaba, no tenía ganas de poner la lavadora- dije, "es el mono tonto ese, que más da las pintas que lleve" por lo que le dejé pasar sin decir nada y este se sentó en el sofá, suspiró y habló.

-Emmm... lo siento.
-Y el mono habló. Amén. -dije. Habia mencionado que después de 18 días sin apenas salir de casa me había vuelto loca? Si, es que al final acabé como esos 4.
-Ein?
-Déjalo. Sigue.
-Siento lo que hice. Tenías razon. Había quedado contigo, y al menos podría haberte avisado de que llegaría tarde.
-Si.
-Y bueno. También tengo que decirte que ya no tengo nada con Sophie.
-Y eso? -dije sorprendida.
-Bueno... me di cuenta de que antes que los rollos, o lo que fuera ella, están los amigos, y no se deben dar de lado.
-AWWWWWWN -Dije sentándome sobre Danny y abrazándolo. - Que bonito... Parece que al final si piensas, tarde, pero piensas. -Danny me devolvió el abrazo.
-Eh, sin faltar.
-Lo que tu digas. -dije levantándome.
-He dicho que quería que te levantaras?
-No, pero quiero yo, que a ti el contacto fisico te afecta.
-Con ese pijama que llevas tan hortera no te puedo tomar en serio. -una bombillita se me iluminó en la cabeza.
-Verdad que me haces un favor?
-Nose.




-Yo no se poner una lavadora.
-Pues aprendes. Es muy fácil. Esto aquí, esto aquí, pulsas el botón y... voilá!
-Pero si lo haces tu bien.. para que lo voy a hacer yo?
-Porque me da a mi la gana. -dije cruzándome de brazos y haciéndome la enfadada.
-Vale. Ya la pongo yo. -dijo. En cuanto acabó de poner la lavadora vino a junto mía y me abrazó. -Si sabes que no te puedes enfadar conmigo...
-Oye, el ego te lo dejas en casa.
-Lo que tu digas.
-Es mi casa, es lo que yo diga.
-Tranquila, ya pasó.
-No estoy loca, no hagas como que si.
-Ya... bueno, me tengo que ir.
-Ya? Claro, me dejas a mi para tender la ropa sola, muy bonito.
-Es que tengo que hacer cosas de la promoción, y si no llego pronto, Tom me mata.
-Vale, vale, te la tendré en cuenta.
-Rencorosa.





Y durante 3 malditos días, Danny estuvo más pesado y pegajoso que la miel. Aunque la miel es rica, y Danny no... bueno, un poco riquiño si que es... pero da igual, a lo que iba. Que Danny no salía de mi casa ni para cambiarse.





-23 de Enero del 2011-




-Danny, llevas casi 3 días con la misma ropa, y en mi casa, suciedad cero!
-Por que tienes que ser como Tom? -dijo elevando las manos al cielo como si fuera un castigo de Dios.
-Eres un maldito exagerado. Lo siento, pero aunque te duches, hueles. -dije riendo.
-Lo que quieres es echarme.
-Exacto, necesito intimidad y espacio.
-Está bien. Me voy. Pero volveré!
-Si, venga, el año que viene.
-Llorarás por mi!
-Buah, buah, buah, ya lo hago, mira como lloro.


Un rato después, como 2 horas, volvió a atosigarme.

-Ya estoy aquí.

-Deberías haberte quedado allí.

-¿Por que me echas?

-Bah…

-Bueno, a lo que venía…

-¿A, que venías a algo?

-Calla. Quiero que te pongas un vestido bonito y te pongas guapa. Esta noche te llevo a cenar fuera. –enarqué una ceja y me crucé de brazos.

-¿Y eso por qué?

-¿Acaso no puedo hacerlo?

-No hay quien te entienda.

-¿Y a ti si?

-Danny, vete a dormir un rato quieres?

-Que borde eres.

-Habló el amable.

-¿PERO QUEREIS DEJAR DE DISCUTIR POR ESTUPIDECES E IR CADA UNO A ARREGLARSE A SU CASA? –Gritó Dougie desde fuera.

-¡Dougie! –Contesté – tu si que eres borde

-Calla lagarto – gritó Danny para contestar al rubio que invadía mi jardín. Este entró en casa y cogió de la oreja a Danny, llevándoselo a rastras.

-Adiós Ali. Luego nos vemos –dijo Doug con una sonrisa como si nada.

-Adiós Doug. Adiós orejudo. –contesté sonriendo.

-Me cago en…

-Chiton! –dijo Dougie.

-Mmmm… demasiado formal, demasiado sobrio, demasiado horrendo… cuando coño me compré yo esta… ¿caca de vestido? –dime mirando con horror al vestido, como si se fuera a evaporar con mirarlo así. Lo tiré al suelo y me desplomé en la cama, donde estaban el resto de vestidos que había descartado. – ¿Y yo ahora que me pongo?

Suspiré y me di la vuelta quedando acostada sobre mi estómago. Me dediqué a mirar a la nada mientras me devanaba los sesos. Volví a la tierra y me di cuenta de lo que miraba. Una foto de Nick y mía, hace dos veranos, cuando empezamos a salir, los dos sonriendo en la playa. Inconscientemente cogí el teléfono y marqué su número, que me sabía de memoria.

-Si?

-Nick?

-Ali, que tal?

-Tengo un problema.

-Quieres que vaya?

-Si por favor.

-Estaré ahí enseguida.

-Gracias.

-Me dices que venga porque tienes un problema, y resulta que el problema es que no tienes que ponerte?

-Es un problema de verdad!

-Si aun fuera con alguien de verdad… Pero con Danny?

-Quieres que te diga que te metas en tus asuntos? -Dije cruzándome de brazos y mirándolo mal. La última vez que se lo dije estuvimos una semana enfadados, aunque en realidad la enfadada era yo. Él suspiró y miró mi armario.

-El verde.

-El verde? Cual, este? –dije sacándolo del armario. Un vestido color verde, veraniego, con unos tirantes finos y rígido en la parte del pecho, pero suelto y con varias capas después de la cintura, y que llegaba hasta las rodillas. Lo cierto es que así parece el típico vestido de fiesta y demás, pero en realidad era un vestido de una tela tan fina y vaporosa que era ideal para llevar a un paseo por la playa, o a tomar un helado.

-Si, ese. –dijo Nick con la mirada turbia.

-Por que este? – Nick se quedó en silencio. Después de dos minutos contestó.

-Fue el que te pusiste en nuestra primera cita. –dijo sonriendo. Sabía que estaba recordando. – Y se que estarás mejor con ese vestido que con cualquier otro en el mundo. – Solté el vestido y lo abracé con fuerza, a la vez que el me correspondía al abrazo.

-Sabes que te quiero verdad?

-Si, lo se.

-Siempre te querré, da igual de que modo, pero siempre lo haré.

-Yo te querré igual. Venga, ve a prepararte. –Me separé y sonriendo le di un beso en la mejilla, antes de desaparecer por la puerta del baño.

-No se… -dije dando otra vuelta frente al espejo de nuevo.

-Cree me, te queda igual que entonces.

-Y que me dices con eso? –dije mirándolo con el ceño fruncido.

-Ese día empecé a quererte. Y con este vestido tal vez consigas que el te quiera también.

-El ya me quiere, somos amigos. – Nick agitó la cabeza y sonrió.

-Bueno. Vale.

-No te dijo la hora?

-No.

-Y no estás nerviosa?

-Debería estarlo?

-No se. Que te invite a cenar es muy raro no?

-Si, eso me pregunté yo cuando me lo dijo, pero no se, será para tener alejados a los demás, nose. –dije encogiéndome de hombros. El timbre sonó y mientras yo guardaba el móvil en el bolso, Nick dijo que se iba y que de paso abría la puerta.

-Hola. –dijo Nick a un Danny sonriente al otro lado de la puerta.

-Amm… hola. Está Ali?

-Si, baja ahora. Yo me voy.

-Pues… adiós.

-Más te vale cuidar de ella.

-Lo haré.

-Que no le pase nada o

-Lo he entendido.

-Eso espero. –dijo Nick saliendo por la puerta. Danny miró como se alejaba con un interrogante en la cara. En cuanto giró la esquina, volvió la vista hacia delante y entró en la casa.

-Móvil? Si. Dinero? Si. Brillo de labios? Si. Llaves? Si. Me queda algo…? Creo que no.

Apagué las luces de la habitación y bajé las escaleras rápidamente mientras miraba de nuevo que no me faltara nada del bolso. Levanté la vista y vi a Danny sentado en una de las butacas de la entrada, mirándose distraídamente las uñas. Llevaba unos pantalones negros y una camisa azul oscuro. “Sin duda el azul es su color” pensé. Me quedé parada a dos metros de él y lo observé. No se había dado cuenta de que estaba allí, pues miraba sus uñas interesado y luego se llevaba los dedos a la boca. Vale. Se muerde las uñas.

-Alguien está nervioso? –pregunté sonriendo. Danny se sobresaltó y se levantó de golpe, escondiendo la mano detrás de su espalda.

-Que? –dijo. Me encogí de hombros y sonreí. Él sonrió y me observó. –Vaya… estás… increíble.

-No es para tanto. –dije sonrojándome. Danny se acercó a mi y me acarició la mejilla.

-Cree me. Estás increíble. El color del vestido te hace juego con los ojos.

-Sabes que solamente un 2,9 % de la población mundial tiene los ojos verdes? –dije bajando la mirada e intentando que mis mejillas cambiaran de color.

-Los tendrán verdes, pero no creo que haya ningunos como los tuyos.

-Danny para.-dije riendo.

-Que?

-Deja de decir esas cosas.

-Te da vergüenza que te diga esas cosas?

-Mucha –dije riendo. El rió conmigo.

-Que tonta eres. –dijo dándome un beso en el pelo. Avancé hacia la salida, pero Danny me paró. Tenía un paquetito en la mano.

-¿Qué…?

-Es para ti.

-Danny no tenías que comprarme nada…

-Lo se, pero quería. – me lo ofreció y lo cogí. Lo abrí con cuidado y descubrí un colgante, una clave de sol.

-Danny, es precioso. –dije sonriéndole. El me contestó con una gran sonrisa y lo abracé. – ¿Puedes ponermelo? –me di la vuelta y se lo di. Aparté el pelo hacia un lado y Danny abrochó el colgante con cuidado. Me di la vuelta y me miré en el espejo de la entrada. –Es precioso.

-No tanto como tu. –dijo Danny sonriendo. Me sonrojé y jugué con el colgante entre los dedos. Salimos de casa y montamos en el coche de los chicos, que estaba aparcado junto a la entrada.

Me llevó a un restaurante que… bueno, la verdad es que pensaba que me llevaría a un restaurante de estos finolis y súper elegantes en los que hacer alarde de su dinero y charlar con otros famosos. Pero me equivocaba. Me llevó a un italiano, muy buena elección, pues me encantaba la comida italiana y además ya era bastante elegante e iba mas a juego con mi vestido.

-Vaya. –dije en cuanto el camarero se marchó y nosotros comenzamos a ojear las cartas. Danny levantó la vista de la suya y me miró sonriendo.

-Que?

-Pensaba que me llevarías a un restaurante finolis y elegante.

-No se me habría ocurrido. Recuerdo que me dijiste que preferías cenar en un sitio lleno de gente y de comida rápida que en un restaurante súper elegante.

-Tampoco tanto como uno de comida rápida. Aunque un Mcdonalds si.

-No te pensaba llevar aun Mcdonalds. Ni de coña.

-Tampoco pasaba nada. Dejemos de hablar del Mcdonalds que me entra hambre.

-Está bien.

Pronto nos sirvieron la comida, no había mucha gente, a pesar de ser domingo.

-Y bueno… a que se debe todo esto?

-El que?

-Esta cena Danny.

-Ah. Bueno, quería hablar contigo.

-De que? –dije hundiendo el tenedor en mis tallarines sin levantar la vista.

-Verás… me… creo que me gusta una chica y…

-Sophie? –pregunté interrumpiéndolo y levantando la mirada. El se rascó la nuca.

-No. Es otra chica. Verás. El problema es que no se que hacer para llamar su atención y saber si… si yo le gusto a ella.

-Ammm –dije inclinando la cabeza y entrecerrando los ojos.

-Le he preguntado a Tom y me ha dicho que se lo pregunte a la chica, pero no se, no estoy seguro.

-Y yo estoy aquí por… -Sin saber por que, sentí una presión en mi pecho.

-Tu que crees que debería hacer? – La presión en el pecho desapareció, y dejó paso a una sensación de decepción. Me revolví en el asiento y dejé el tenedor sobre el plato.

-Pues… tal vez…

-Danny? –dijo una voz conocida a mis espaldas.

-So-Sophie? –preguntó este, sorprendido.

-Vaya. No esperaba encontrarte aquí. Y menos con Ali. Hola Ali. – me di la vuelta y sonreí falsamente. Desde que Sophie estuvo con Danny había dejado de llamarla y quedar con ella. No me gustó nada que estuvieran juntos. Me atrevería a decir que me empezaba a caer mal…

-Hola Sophie. –me levanté y le di dos besos, para luego volver a sentarme. Ella fue a junto Danny y este se levantó para saludarla. Lo que yo no me esperaba fue el beso que se dieron… eso fue un… ¿morreo?

Vale. Después de separarse sonrientes se pusieron a hablar y yo alternaba la mirada entre mi plato y ellos. Dejé el tenedor en el plato y me levanté. Danny me miró.

-Voy un momento al… baño. – este asintió con la cabeza y volvió a escuchar a Sophie. Cogí mi bolso y puse dirección al baño, que quedaba al lado de la puerta. Respiré hondo y salí fuera a la vez que las lágrimas comenzaban a nublarme los ojos. Total ya era otra que sobraba.



Bueno, después de siglos sin subir... aquí nuevo capitulo.

Ya tengo internet (AL FIN) así que procuraré subir a menudo, según como me dejen los exámenes y demás. Nada más por ahora, me despido hasta la proxima. Lo de siempre, votar, comentar, hacerme feliz, esas cosas xD

17.11.11

Ari al habla!

Bueeeeeeeeeeeeeeeno... se que llevo siglos sin subir, y tiene su explicacion...
Llevo desde la ultima vez que subi sin internet, y por eso mismo no he podido subir. No se cuando me volveran a poner internet, por lo que no se cuando podré volver a subir, pero que quede claro que no he dejado ninguna historia y tampoco tengo pensado dejarlas.

Lo siento de nuevo, hare lo que pueda e intentare subir algun capitulo en alguna escapada :)

23.7.11

Capítulo 22

"Perdóname, no entiendo, eso que estás diciendo, dejemos todo claro, cariño yo te quiero, pero por dentro muero" - "Verso acabado. Punto." Maldita Nerea




-Lo pasó muy mal? -preguntó Gio, que estaba colocando unas cosas en la estantería.
-Podría haber sido peor...
-Que Danny esté mal es una de las cosas que menos me gustan. No me gusta verlo mal, cuando normalmente tiene tanta vitalidad, o más que todos nosotros juntos.
-Cuando está mal toda esa vitalidad desaparece.
-Lo has visto llorar verdad?
-Si.
-Será una de las pocas veces que lo verás.
-Cambiemos de tema. No me gustan los temas tristes. -dije arrugando la nariz y cogiendo uno de los libros que Gio colocaba. - Que tal con Tom? -dije alzando las cejas. Gio sonrió de oreja a oreja y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja timidamente.
-Genial, de maravilla. Estoy deseando que lleguen las navidades para pasarlas los dos en casa solos.
-Así os podreis librar de los crios no?
-Exacto. Sin niños. Jajajaja.
-Cansan.
-Si. -dijo volviendo a colocar cosas. - Y tu con Danny que tal?
-Que?! Yo con Danny?
-Si, se os ve muy juntos.
-Somos buenos amigos. Nada más.
-Nada más. -dijo sonriendo sin mirarme. - Pues debes ser una amiga muy especial para él.
-El tambien es importante para mi. Le tengo mucho aprecio.
-Haríais buena pareja.
-No lo creo.
-Solo lo comento...
-...Bueno, esta noche te vienes conmigo, que te voy a presentar a unas amigas. Hoy salimos las chicas.
-Genial.




-No me la traigas muy tarde Ali.
-Descuida Tom.
-Tom, me se cuidar sola.
-Si, pero da igual.
-No hay quien te entienda cielo. Bueno, adios. -dijo dándole un dulce beso en los labios, acción que provocó una sonrisa en los labios de Tom y en los míos al ver la tierna escena.
-Hasta luego! -dijo Gio al separerse de su atontado y sonriente novio.

-Le quieres mucho verdad? -pregunté a Gio mientras nos encaminabamos al local.
-Más que a nada.
-Me encanta la pareja que haceis.
-Gracias -dijo sonriendo.
-Bueno, te voy a presentar a unas amigas. -dije abriendo la puerta y dejando que pasara. Levanté un poco la cabeza y busqué entre la multitud hasta encontrar a mis dos amigas. -Chicas!
-Ali, al fin llegas! Hace media hora que te esperamos. -dijo la morena.
-Bueno. Chicas, os presento a Giovanna.
-Encantada Giovanna. -contestó la morena saludándola.
-Oh, podeis tutearme, llamarme Gio.
-Encantada Gio. -dijo la rubia. - Yo soy Sophie.
-Y yo Nicki. -dijo la morena.
-Y yo Alicia en el pais de las maravillas. -dije, haciendo que rieran. Nos sentamos todas en la mesa donde Sophie y Nicki se encontraban antes y empezamos a hablar, sobre todo para conocer a Gio.

Sophie y Nicki eran mis amigas desde hacía casi 2 años. Eran mayores que yo, de 22 y 20 años respectivamente, y eran totalmente distintas. Sophie, con su casi metro ochenta, su pelo rubio y su esbelta figura parecía una modelo sacada de calendario, a pesar de que era secretaria en una empresa de telecomunicaciones. En cambio, Nicki, era más bien bajita, aunque no tanto como yo, sin llegar al metro setenta, morena y no tan estremadamente delgada como Sophie, sino más bien tenía un cuerpo con curvas. Sophie era atrevida a la par que descarada, al contrario que Nicki, que era más bien tímida y simpática.



-Bueno, yo me muero de sed, alguien quiere algo? -preguntó Sophie levantándose y colocándose bien la mini falda negra y brillante que llevaba.
-Yo quiero una cocacola, ya bebí bastante ayer.
-Ayer? -preguntó enarcando una ceja.
-Una historia muy larga.
-Bueno, a mi traeme lo que te pongas para ti -dijo Nicki.
-A mi otra cocacola. -pidio Gio.
-Ahora vuelvo. - se dio la vuelta y se encaminó a la barra con sus elegantes andares.
-Por que bebiste ayer? -preguntó Nicki.
-Problemas que hubo. -dije sin querer hablar del asunto.
-Bueno, sabes que puedes confiar en mi no?
-Si, pero no pasa nada, los problemas no eran míos.
-Está bien.

Minutos después llegó Sophie con las bebidas. Las dejó todas en la mesa y cogió su vaso bebiendo un largo trago.

-Dios mio, mirad que bombones acaban de hacer su aparición... -dijo dejando el baso con fuerza en la mesa. Levanté la vista y miré a la puerta, para encontrarme a 2 individuos parados y riendo. Reí y me giré a Giovanna.
-Gio mira. -dije señalando la puerta. Ella repitió el mismo proceso que yo y acabó riendo.
-Que pasa? Los conoceis?
-Si. -dijo Gio.
-Y tu tambien deverías conocerlos.
-Por?
-Son conocidos.
-Yo voy a saludarlos. -dijo Gio.
-Voy contigo.


Nos encaminamos hacia esos dos patanes y les lanzamos una mirada recriminatoria.

-Que haceis aquí? -preguntó Tom.
-La pregunta es, que haceis vosotros aqui, nosotras llevamos aqui un buen rato. O es que no hay más locales en Los Ángeles? No nos estareis siguiendo no?
-Ha sido casualidad. Hemos estado dando vueltas hasta que hemos entrado aquí al ver que había buen ambiente. -contestó Danny mirando por encima de mi hombro. Me di la vuelta y me encontré a Sophie y a Nicki detrás nuestra, observando atentas lo que haciamos. - Quienes son estas dos chicas tan guapas?
-Chicas, estos son Tom y Danny. Tom, Danny, estas son Sophie y Nicki.
-De que os conoceis?
-Tom es mi novio. -dijo Gio cogiéndole de la mano a Tom.
-Si, y yo me quedo solo con estos dos empalagosos. -dijo Danny mirándolos con asco.
-Oh, no pasa nada, yo te libero de ellos. -dijo Sophie tendiéndole una mano. Danny sonrió de lado picaramente y se dejó arrastrar por la rubia.


Y esta fue la situación del resto de la noche. Tom y Gio bailando acaramelados o hablando muy juntos. Nicki y yo nos quedamos en la mesa hablando. Danny y Sophie se fueron a bailar, pero al rato desaparecieron... y creo saber donde estaban.



El panorama no cambio mucho a lo largo de los días. Dougie y Harry tan acaramelados como siempre, otro tanto de Tom y Gio. Esta ultima se había acercado mucho a mi, y si necesitaba hablar solo tenía que cruzar la calle. Danny y Sophie estaban oficialmente de rollo. Todos los demás la conocían ya, a pesar de no tener nada serio, pues Danny no quería, se dejaban ver juntos en todos lados. Lo avisé, pero allá el.

Llegaron las navidades, y con ellas todos de vuelta a su país. Yo estuve con mi familia y amigos de España, y si, le volví a hablar a mi hermano de su tío postizo.





Después de 203 minutos, el timbre sonó. Suspiré y me levanté del sofá.
Abrí la puerta y tras ella estaba Danny, que sonreía como si nada hubiera pasado.

-Que haces aquí? -pregunté todo lo borde que pude, dudando en si cerrarle la puerta en las narices.
-Habíamos quedado.
-Si, de eso hace 203 minutos, no espera, 204 ahora. -dije mirando el reloj.
-Lo siento, pero es que estaba con Sophie y...
-Si querías echarte un polvo rápido con ella, cogías, me llamabas y me decías, "eh Ali, que voy a echar un polvo con Sophie, no me esperes!" y ya está Daniel. Y no me tienes esperando más de 3 horas, y así además echabas el polvo el tiempo que quisieras, que no tenías a nadie esperando.
-He dicho que lo siento, no tenía pensado ir a verla pero se me presentó de improvisto.
-Bueno, me da igual. Ala, venga, con dios -dije cerrando la puerta.
-Ali! -gritó desde fuera. Hice oidos sordos y me tiré de nuevo en el sofá. Seguramente cogió la llave del buzón y la usó, porque sino no podría estar entrando por la puerta. -Pero que te pasa? Ya me he disculpado. Que más quieres?
-Pues yo no acepto tus disculpas. No puedes dejar a la gente colgada y luego después de 3 horas llegar y decir lo siento, pero estaba con otra persona, con la que segun tu nisiquiera habías quedado.
-Hoy no es tu día no? Bueno, cuando estés tranquila me llamas quieres? Así no hay quien te soporte. -dijo dando un portazo.
-Y PON LA LLAVE DONDE ESTABA, SO CAPULLO! -Grité levantándome del sofá.






Bien, subiré otro capítulo porque quiero llegar cuanto antes a la trama que me interesa, sino sería más lenta, la vagancia me puede XD
Bueno, comentar y votar :D
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